Aug 12, 2008

Mejor no hablar de ciertas cosas

Me ganó de mano. Iba a preguntar qué pasó con Alejandro Rozitchner que hasta no hace mucho solía publicar unos análisis políticos muy interesantes y ahora escribe de cualquier cosa menos de actualidad argentina.

Pero recién, recién se despachó con esto. Por un lado creo que tiene razón. No podemos vivir haciéndonos mala sangre. Pero por otro, está aquello de que lo único que hace falta para que ganen personajes como Kirchner es que la gente decente no haga nada.

Creo que indignarse viene muy bien de tanto en tanto:

Como muchos habrán notado estoy eludiendo los temas políticos. No porque los haya expulsado de mi mente, si no porque siento que vivir diciendo que los tarados son tarados no es modo de vivir.

Sigo pensando que los K. son una desgracia nacional. Y que el progresismo y la izquierda son el fascismo, por más que se suponga que son lo contrario.

Sigo creyendo que toda promoción del pueblo y lo popular son una forma de hacerle mal a la gente, a las personas y a la comunidad. Que detrás de esos valores está la promoción de la pobreza como verdad y valor. Que la ideología es un fenómeno narrativo, no una forma de lograr cosas positivas para el país.

Pero, hacerle espacio a esta descarga de decirlo, por más que de un momento de satisfacción, ¿tiene sentido?

Los que lo saben lo saben, pueden verlo. Los que no, defienden sus posiciones cortas con pasión y violencia. Con la violencia propia de la intolerancia y la idiotez progresista.

Tal vez es mejor no decir nada. Pensar en las cosas en las que vale la pena pensar. Mirar el mundo, avanzar en la comprensión, en la experiencia de la belleza disponible, que es mucha, avanzar en el crecimiento de los que pueden y quieren crecer.

Un principio de salud fundamental es no pasar mucho tiempo mirando lo que hace daño, lo que se detesta. No quedarse escuchando a los ministros que defienden lo imposible con argumentos increíbles. Pasar de largo. No dejar que en uno crezca una bronca que en definitiva no es útil. Es mejor hacer lo que uno quiere, apoyar aquello en lo que uno cree, trabajar en lo que parece valioso.

Pero me pregunto: ¿estará bien esto? ¿O será mejor seguir dejando constancia del rechazo que uno siente por esta política de falseamiento y de negación de la vida?

1 comment:

  1. La verdad, tiene razón, no que no tiene solución no es un problema.

    Somos unos enfermos.

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