Mar 19, 2009


Es muy complicado. Yo creo que cada uno le encuentra sentido a la vida como puede. La religiosidad se mama en la casa, creo yo.

De querubín tenía una actitud más abiertamente anti religión organizada, para horror de mi abuela que me quería matar. En realidad, lo mío era anti católico, que era lo que tenía al alcance de la mano. Estaba convencido de que la fe religiosa era uno de los factores del atraso del país.

Hasta que me di cuenta de que la religión, si dejamos de lado el aspecto sobrenatural, no es otra cosa que un sistema para transmitir valores, una forma en particular de encarar la vida. Son esos valores, y no la fe religiosa en sí, los que determinan el éxito o el fracaso de una sociedad.

En su momento, durante la adolescencia, me sorprendió mucho descubrir que el norteamericano promedio es mucho más religioso que el argentino promedio (medido como lo quieran medir: asistencia a ceremonias religiosas, aportes financieros personales, horas de participación por año, etc.) y sin embargo, eso no los condena a la miseria y el atraso.

Como contraste, las sociedades que habían convertido al ateismo en la religión del estado estaban irremediablemente entre las más pobres y menos libres del mundo, junto a otras donde campeaba el animismo.

Después me di cuenta de que conocía a muchos "ateos" militantes que eran más religiosos que el que más. Sólo habían reemplazado a Dios por alguna otra deidad menor, como Freud o Marx.

Tenía una amiga estudiante de psicología, de las que habían ido toda su vida a escuela católica y entró en la crisis religiosa durante la etapa universitaria, que me hablaba de Freud con una devoción propia de una carmelita descalza recién ordenada hablando de Cristo.

Pedrito Romero se las daba de ateo psicobolche superado y lo primero que hacía era contarte de sus experiencias espirituales, de su reencuentro con la Madre Tierra, en los valles calchaquíes.

Qué sé yo, cada uno es feliz como puede. Mientras no intente imponérselo a los demás, está todo bien.

2 comments:

  1. lo que prueba que si una respeta a los demas y admira sus bondades, una creyente puede perfectamente ser amiga de un ateo, no? En las relaciones sociales, en mi humilde opinion, antes que nada es necesaria la madurez, la serenidad, el respeto (lo nombre ya?) y las ganas de encontrar terreno comun para construir el mundo que vivimos...
    y despues "vivir y dejar vivir"

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