Feb 28, 2012

El “relato”

¿Al régimen kirchnerista se le fue la mano con el (des)manejo del accidente de tren de Once? Tengo mis dudas. Los argentinos podrán ser muchas cosas pero nadie los puede acusar de tontos. El éxito del “relato” tiene que ver con el esfuerzo conciente que todavía hacen millones de argentos para seguir comprándolo:

Los argentinos nos hemos acostumbrado a las farsas. A la distancia insalvable entre las formas, cada vez más vacías de contenido, y el fondo. A la contradicción flagrante entre lo que se dice y lo que se hace. A vivir como si nuestros actos no tuvieran consecuencias. Pero cuando se recorta sobre el fondo de un drama tan doloroso -que sobreviene además por un menosprecio de la vida por parte de quienes tienen, como funcionarios públicos, el deber de velar por ella-, la farsa queda inevitablemente expuesta.

(Gracias, Alberto)

5 comments:

  1. La complicidad impide la crítica de aquello con lo cual se es cómplice.

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  2. quiero decir, a la gente sigue sin importarle nada si queda expuesto o no es más, te relacionás con la gente diariamente y no pasa nada.

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  3. En los comentarios de la nota de LN alguien puso el link de un video que muestra a Su Bajeza arengando a la caterva que la sigue en cada "presentación", mientras la Intendente de Rosario hacía su discurso.
    Ahora, hay que reconocerle algo: será maleducada, pero al menos es sincera.
    Se ve claramente que dice "Vamos por todo"

    http://www.youtube.com/watch?v=OYrAUyNvt5Q

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  4. .."la farsa queda inevitablemente expuesta".

    Es un analisis con una estructura lógica impecable, ...pero...esto es Argentina.

    Un analisis psicológico a nivel Revista Para Tí, para el argento medio ya no hace falta mucho más, nos diría que aceptar la realidad es aceptar que el sueño se terminó, que el sueño era una pesadilla.
    Y aunque algunos pocos, o muchos, decían que ese atracón de consumo inconsistente nos traería pesadillas, que hay que comer más liviano para poder continuar avanzando, nunca se pudo aceptar.

    Siempre el culpable será quien me desperto del sueño, nunca quien me acunó en él.

    No importa que fuera una pesadilla.
    Mientras duró, para los compradores de espejitos de colores, fue un lindo sueño.

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