Mar 3, 2012

Diferencias

Vivo en un barrio donde hay muchas escuelas. Jardines, primarias, secundarias; públicas y privadas. Más de las segundas que de las primeras. Cada vez más privadas y siempre las mismas públicas.
Cuando iba  a la escuela, como alumna, la diferencia entre ambos tipos de escuela pasaba por el nivel y el uso de uniforme. Mejor nivel en las estatales, uniformes vistosos en las privadas.
Pero ahora, casi treinta años después de haber terminado el secundario, ya no observo diferencias. Observo dos universos completamente diferentes. En todos los aspectos: desde cómo los padres llevan y traen sus hijos a y de la escuela, hasta las colas en las librerías.
La multitud de padres que esperaban a sus hijos a la salida, en la escuela pública donde estudié, para volver caminando a casa, hace treinta y cinco años;  fue reemplazada por la multitud de chicos solos, y muchos a cargo de hermanitos menores, que esperan el colectivo que los acerque a sus barrios, muy, muy lejos de la escuela.
En las librerías, para comprar útiles escolares,  se ven pocos guardapolvos blancos; y para libros de texto, son directamente inexistentes. Sólo ves a padres con tupidas listas de libros y útiles, pelando tarjeta para pagarlos en cuotas.
La diferencia se ve también en el ruido que hacen: los chicos de escuela pública van en zapatillas, con mochilas vacías que cuelgan de uno de sus hombros. No hacen ruido al caminar. Los chicos de escuela privada van con zapatos, con enormes y sobrecargadas mochilas con carrito, que hacen ruido al pasar sobre las veredas...

Alguna vez habrá existido la escuela de Jacinta Pichimahuida: los hijos de los profesionales en la misma escuela y con los mismos guardapolvos que los hijos de los obreros. Ahora, los hijos de los profesionales van a la privada, los hijos de obreros, los que quedan, van a la pública. Y cada vez más, los cartoneritos van a comer.

Por favor; cráneos del Ministerio, guárdense la hipocresía y el cinsmo de mostrar morochitos con computadora gracias a Crsitina, y de llamarlo "Conectar Igualdad". Ya sabemos que la escuela reproduce desigualdades, y la brecha no se soluciona sólo con netbooks.

8 comments:

  1. Es tremendo, Andy. Pensar que en una época a la Argentina le diferenciaba del resto del subcontinente por el nivel y el alcance de su educación.

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  2. BTW, sin no pasan a un sistema que subsidie la demanda y no la oferta, acompañado de la más profunda descentralización, la cosa va a seguir empeorando.

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  3. Trabajo en una escuela privada y en otra estatal. Las diferencias son abismales! Yo sé que es una pavada pero por ejemplo en la del estado no hay ni papel higiénico ni jabón en los baños de los profes.
    María

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  4. Es lamentable, pero al 70-80% de la población todo ésto, no le importa en lo más mínimo.

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  5. Es el "Espiritu del Estado" no hace ni deja hacer. Seguramente se ven directores y profesores que ganan los suficiente por su antigüedad para comprarse un cero kilómetero pero no son capaces de poner un poco de cemento en el techo que está a punto de caerse encima, tampoco compran las lámparas que se quemaron y prefieren quemarse los ojos a gastar medio peso, o tienen aire acondicionado en sus casas pero no te ponen ni un peso para arreglar el aire acondicionado que se rompió en su despacho público y se la pasan muertos de calor, ni que hablar de poner plata para el café o el té que se toman, si se lo pueden robar a un colega mejor y siempre está el bolú que gana menos y le paga el café, el té o la yerba al que gana mas, TODO DEBE SER PROVISTO POR EL ESTADO AUNQUE TARDEN TRES VERANOS EN ARREGLAR EL AIRE, si así se comportan con sus colegas y para con si mísmos, se imaginan como se comportan con sus alumnos, claro que hay excepciones, pero me atrevo a decir que a lo sumo uno por cada institución pública.

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  6. Agradézcanselo al Gral. Juan Domingo Cangallo, cuando (dicen que) dijo: ALPARGATAS SÍ, LIBROS NO.

    meg@radio

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  7. Andy,execelente comentario pero como dice depre la realidad es que a la mayoria le importa poco la educacion.
    Gabriel estoy de acuerdo con que cada uno se pague el cafe y no lo robe,pero que hay cosas que el estado debe solucionar,esa es su funcion,para eso se pagan impuestos.

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  8. Estoy de acuerdo con el anónimo, con su frase "hay cosas que el estado debe solucionar,esa es su funcion,para eso se pagan impuestos." Pero esa es la frase preferida de los malos estatales, no estoy diciendo que sea la del comentarista anónimo, digo que repiten esa frase sin pensar y así nada avanza, como es obligación del Estado, el empleado Estatal reclama y como Don Estado no lo hace las cosas quedan al abandono, yo se del caso de un lugar público de salud que con tan solo 20 pesos por cada empleado (Eran 30 empleados), reparaban el aire acondiconado, pero como es obligación del Estado prefirieron morirse de calor dos veranos y así se repite en todo los organismos públicos, como es obligación del Estado yo no hago nada aunque me muera de calor.

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