Mar 1, 2012

Y, como en las gloriosas jornadas de la gesta de 1982, la perrada delira enfervorizada

Con tal de tener a quién odiar, ya se olvidaron del ajuste, de los muertos en el accidente de tren, del crimen violento, de la corrupción galopante y descarada, de las restricciones a la libertad.

Eso sí, espero que al boicot a los productos británicos lo lleven hasta las últimas consecuencias. No aflojen ahora, muchachos.

8 comments:

  1. Uy cómo hago? lo que más miro es I-Sat, puedo?

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  2. Por lo pronto, ya mucha gente adhirió al boicot dejando de comprar Sal Inglesa, reemplazándola mirando el discurso presidencial.

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  3. Pasenme los productos ingleses que se venden en el supermercado así voy y los compro.

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  4. Perdon, britanicos.

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  5. -Enfermera, vengo a darme la vacuna antibritánica.
    -Perdón, Señor, querrá decir la antitetánica.

    -No, la antibritánica. Ojalá me hubieran dado con una teta, pero me pegaron con una llave inglesa !




    (Ya sé, ya sé, es re viejo. Bueno, en mi época causaba gracia, che)

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  6. Uno de mis chistes preferidos de todos los tiempos:

    Una monjita va caminando por una villa miseria del GBA a las 4 de la mañana, rumbo a un dispensario. Un rengo enorme la empieza a seguir. La monjita se asusta y salir corriendo. El rengo la arrincona en una callejuela sin salida. La monjita le dice:

    “Retírese, ¡cojo asqueroso!”

    Y el rengo le contesta:

    “No importa, yo te enseño”.

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  7. Jeje... Muy bueno!


    Después se quejan de los (chistes) viejos. Ha visto que somos graciosos?

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  8. Creo que van a exceptuar el Scotch Whisky a solicitud de varios congresistas...

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