Aug 11, 2012

Mi Guerra Contra El Colectivismo

"Un apaciguador es alguien que alimenta a un cocodrilo, con la esperanza de que a él se lo comerá último."
Winston Churchill

"Ud. tuvo para escoger entre la vergüenza y la guerra; escogió la vergüenza y tendrá la guerra" 
Winston Churchill 
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 El Colectivismo, en todas sus manifestaciones: estatismo, nacionalismo, populismo, nazismo, fascismo, comunismo, socialismo, le ha declarado la guerra a mi individualidad, a mi persona, a mi autoestima. 

 Le respondo: 


 No puedo y no quiero vivir sin autoestima. No me gusta obedecer. Sólo acepto con gusto los intercambios de valor por valor. Sólo puedo y quiero respetar a quién me respeta. 

 Y es una guerra. Y es una guerra que yo no inicié. Y es una guerra porque el propósito colectivista no es persuadirme, sino subyugarme y el único modo que tiene alguien para subyugar a otro es mediante la FUERZA. 

 Y no me resigno*. Y no me resigno porque existe una alternativa a la guerra que plantean los violentos. A la guerra que plantean los psicópatas, los inadaptados sociales, los que pretenden prevalecer a costa de los demás, los parásitos impotentes que, dominados por la emoción, decidieron odiar al otro para no odiarse a sí mismos, creyéndose así con derecho a algo que no ganaron ni "merecen". 

 Crear valor es lo que nos distingue como seres humanos. Es vencer la más fuerte emoción -el miedo a morir- usando la razón para dominar a la naturaleza y no para esclavizar a nuestros semejantes. Llevó mucho tiempo de evolución social llegar a esta conclusión. 

Pero el colectivista no tiene ni quiere paz. El colectivismo remite al atavismo reptil, a la animalidad predadora más básica, desconociendo todo signo de evolución humana, tanto filogenética como social. 

 El colectivista no quiere ni puede intercambiar valores. Primeramente porque no quiere tomarse el trabajo de crear algo valioso para intercambiar con el otro. Para eso tendría que tener la capacidad de reconocer al otro como auténtico otro y descubrir así qué es valioso para él. Algunos, a este proceso lo llaman AMOR, aunque éste es un término demasiado idealizado por el romanticismo y bastardeado por el altruísmo. 

El colectivista psicópata no tiene capacidad para amar. Usa, como excusa para su deseo de dominación, las buenas intenciones y el "amor a la humanidad", pero su único deseo es someter al otro. Basta "querer" verlo actuar.
Y es incorregible. Lo asegura la psiquiatría.

Algunos sucumben a sus mentiras fascinantes pero, como suelen decir los propios estafadores: "no puedes estafar a un hombre honesto" o, como lo dijera Schopenhauer:

"Uno son el torturador y el torturado. El torturador cree no participar del SUFRIMIENTO y el torturado cree no participar de la CULPA" 

Y la alternativa al colectivismo es el individualismo o reconocimiento de los derechos individuales.
Y no hay otro tipo de derechos. 
Y los derechos individuales son derechos a conservar(vida, libertad, propiedad, búsqueda de la propia felicidad) y no derechos a recibir sin haberlos ganado. Porque...

"Si los hombres fueran generosos y la naturaleza pródiga, no sería necesaria la justicia...La naturaleza humana es inmodificable" 
David Hume
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*resignación(RAE): entrega voluntaria que alguien hace de sí poniéndose en las manos y voluntad de otra persona.

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