Nov 16, 2006


Yo sigo temando con Québec y la “revolución tranquila”. Cada día me convenzo más de que en realidad se trató más que nada de una “revolución” distributiva. Es decir, la cuestión fue repartir lo que había para equiparar la cuestión entre la minoría de habla inglesa y la mayoría francófona pobre.

Uno de los supuestos grandes logros de todo este proceso fue el del acceso a la educación. Es cierto, en Québec las universidades son considerablemente más baratas que en el resto de Canadá, que a su vez son mucho más baratas que en EEUU. Además, el gobierno provincial ofrece muchas facilidades para los estudiantes, como becas y préstamos a tasas subsidiadas.

Pero si las universidades son tan baratas y existen tantos incentivos, ¿por qué la provincia está tan atrasada con respecto a otras zonas de Canadá, ni que hablar de EEUU, en el área de los estudios universitarios? Por eso me resulta muy llamativo leer artículos como este, de La Tribune de la semana pasada (lo escanee porque no está en línea).

Yo creo que el autor de esta nota tiene razón cuando dice que se trata de una cuestión cultural y cita a una encuesta que muestra que alrededor del 80% de los canadienses reconoce la importancia de un titulo universitario, mientras que en Québec es menos del 60%.

3 comments:

  1. Louis: Muy ilustrativo lo que decís de Québec.
    Al respecto, Mark Steyn, nacido en Toronto y residente en New Hampshire (USA, tiene un gran sentido del humor y en uno de sus artículos dijo que Canadá era un país europeo establecido por error en América del Norte. Sostiene que los canadienses comparten con los europeos, entre otras cosas, el odio a los Estados Unidos, el pacifismo, el amor por el “welfare state” y el bajo crecimiento demográfico. Piensa que si la geografía no se lo impidiera Canadá presentaría su candidatura a la Unión Europea.
    Francia, país que conozco muy bien, es el arquetipo de "lo europeo" y tiene una situación económica y social deteriorada. Hace un tiempo leí que en Gran Bretaña hay alrededor de 400.000 franceses de los cuales 300.000 serían profesionales de menos de 35 años. Si bien creo que las cifras son exageradas, lo cierto es que el modelo de protección “from the cradle to the grave” está herido de muerte. El problema es que no todos los paìses cuentan con una Margaret Thatcher o un Ronald Reagan para salir del pantano.

    ReplyDelete
  2. Carlos, Me parece que no siempre fue así. Hace unos meses escribía esto.

    ReplyDelete
  3. Louis, por supuesto que estoy de acuerdo en cuanto a que Canada es un país admirable; que un argentino tenga la petulancia de criticar el funcionamiento de Canadá es como que un cafre diga que no estudiaría en Italia porque las universidades son malas. Solo quise quise citar a un canadiense desilusionado por lo que él ve que está pasando en su tierra en asuntos como el "health care system" deficinte, escaso crecimiento de su población (1.48 hijos por mujer), aumento de población musulmana (dice que son los segundos en cuanto a inmigración), y una actitud tan antiamericana que los lleva a creer que el uso del "hard power" siempre es malo. Por eso los considera "europeos" y ve algunas de esas características en varios "blue states" de EEUU, como Vermont.
    En cuanto a la Argentina, los valores que alguna vez tuvo (Borges decía que hubo un tiempo en que los argentinos eran valientes y tenían honor) si no han desaparecido, están muy bien escondidos.

    ReplyDelete

Note: Only a member of this blog may post a comment.