Sep 24, 2012

Especulación histórica

Dice un comentarista anónimo:

Perón no tuvo tiempo de convertirse en un Franco.

Pero si lo hubiera tenido, ¿qué tipo de Franco habría sido? Buena pregunta de Historia-ficción. Porque hay un punto de inflexión en el franquismo en 1959.

¿Qué pasó?

Pues pasó esto.

¿Una carambola del destino?

No sé, pero bendita carambola fue, en tal caso. Porque precisamente el desarrollo económico acabaría propiciando más tarde el fin de la dictadura. Gracias a que surgió una nueva clase media que en los 70 deseaba democracia y libertad. Y lógicamente, una amplia clase media tiene más posibilidades de lograr ese objetivo que una población compuesta exclusivamente por gente pobre sin medios materiales para organizar el proceso.

Entonces, las preguntas serían: ¿qué tipo de asesores y políticos cercanos, en diversas materias, habría tenido Perón? ¿Les habría dejado actuar con cierta libertad? ¿Habría habido un Alberto Ullastres argentino?


Agrego yo:


Hasta cierto punto sabemos la respuesta. A diferencia de España, Argentina ya contaba con una muy importante clase media educada con ingresos nada despreciables.

El Perón que voltearon los milicos - sus ex compañeros de ruta - fue el que por necesidad y no por virtud, porque se quedó sin financiamiento, parecía haber aceptado que el populismo clientelista había fracasado, el que había empezado tímidamente a encarar ciertas reformas menos intervencionistas.

Los milicos del golpe de 1955 no se levantaron contra el Perón nacional socialista sino contra el que parecía dispuesto a superarlo.

De la misma manera, el Perón que eligieron inmortalizar sus seguidores, partidarios y admiradores fue el del populismo clientelista y del corporativismo prebendario, no el que comenzaba a dejarlo de lado.

14 comments:

  1. Parece acercarse a la visión de Jorge Castro que alguien posteó días pasados y a la del "último Perón" de la que habla Mariano Grondona.

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  2. El punto es claro. Franco no entendía nada de economía y llamó a un tipo que sí sabía.

    Franco dejó libre a la economía y siguió reprimiendo a la política.

    En Argentina están hace casi un siglo reprimiendo, desde el Estado, a la economía. La libertad política de poco sirve entonces. Porque desde el Estado, esté quien esté, oprime a la economía.

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  3. No me vengan con esta mierda del Perón "liberal". Hasta ustedes caen en esta pelotudez? Qué es ésto? La Invasión de los Ladrones de Cuerpos versión peroncha?

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    1. Nicolás, ¿de qué hablas? ¿Te levantas y te das con algo?

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    2. "De la misma manera, el Perón que eligieron inmortalizar sus seguidores, partidarios y admiradores fue el del populismo clientelista y del corporativismo prebendario, no el que comenzaba a dejarlo de lado."

      Acaso usted no escribió esto? Hablando de un Perón que iba a dejar de ser corporativista, cuando el realidad nunca dejó de serlo. Me parece una fantasía peligrosa creer que el Tirano se estaba volviendo "bueno" y no lo dejaron, es como restarle culpa por lo que hizo y lo que vino después de él.

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    3. Nicolás, te soy honesto, me tienes las pelotas llenas. Basta, macho. En serio. Los problemas hormonales solucionalos en otro lado.

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    4. Y éste fulano, Louis, al que no le respondí como debía en su momento, fue el que me dijo que yo era un "doble agente".

      Al fin me di cuenta y fui prudente después de tanto tiempo en mi vida. Cayó por su propio peso el "caballero".

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  4. http://www.lanacion.com.ar/630159-la-politica-petrolera-de-peron

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  5. (Escribí esto sin leer los anteriores comentarios)

    Son muy apasionantes y novelescas las especulaciones históricas “qué hubiera pasado si…” aunque dudo mucho que en realidad sirvan para algo. Una de mis especulaciones preferidas es ¿qué hubiera sucedido si el avión que en los ’70 traía de regreso a Perón con una caterva increíble de sátrapas -entre ellos creo que como 3 ó 4 futuros presidentes- se caía (o ‘lo caían’) en el medio del océano?

    Lo cierto es que Perón era Perón, pero lo más trágico fue la encarnadura que le otorgó gran parte de la población argentina. El ‘peronismo’ es anterior al propio Perón, y en todo caso él hizo todo lo posible para entronizarse sin escrúpulos sobre esa patológica necesidad social de sentirse súbditos de un caudillo. Lo escuché a M. Grondona contar que en uno de los reportajes que le hizo, el propio Perón le confesó que cuando mandó a organizar toda la revuelta del 17 de octubre, lo hizo nada más que como para hacer una demostración de fuerza, con la que incluso él mismo no estaba totalmente de acuerdo, esperando una contraofensiva que pusiera las cosas en términos más racionales… PERO NADA… “Me dejaron… me dejaron… y yo no tuve más remedio que seguir para adelante” (Por supuesto que ese relato pertenece a la época de sus entrevistas en Madrid, época en que su desquiciante estrategia era decirles lo que exactamente querían escuchar cada uno de sus interlocutores, pero es verosímil que una situación así haya sucedido por lo menos en parte).

    Puede que Perón ante su propia decadencia hubiera optado por un camino de mayor racionalidad económica; la necesidad tiene cara de hereje. Pero lo esencial en su vida no fue perseguir un fin civilizado para la República sino satisfacer sus propios delirios megalómanos. Si hubiera aprendido alguna lección de los horrores de sus primeros gobiernos podría haber señalado un mejor camino a su descendencia, pero no: su obra más siniestra fue su posterior esquizofrénica aspiración a morir con gloria como presidente, dejando a su bataclana mujer y a su asesino secretario como herencia de gobierno a un despreciable pueblo que estaba dispuesto a ensangrentarse por él, cualquiera fuera la ideología. Y es lo único que todavía siguen aspirando los que se presentan a gobernar en su maldito nombre: el Poder por el Poder mismo.

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    1. Gus, comparto. Pero no deja de ser llamativo que el Perón que despierta pasiones es el fascista. Creo que dice mucho de la Argentina como sociedad.

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    2. La pregunta es ¿hay otro Perón que no sea el fascista? En todo caso, el que despierta pasiones es el que en todas las circunstancias siempre fue: un caudillo, un mandón. Y la verdad es que me cuesta diferenciar esa condición de la de un fascista.

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  7. Mal que les pese a sus fanáticos y aquéllos que lo admiran por su permanencia simbólica(que no es otra cosa), creo que Perón era más astuto que inteligente.

    Al argentino medio le embeleza la astucia más que la adhesión a principios morales, que es lo que hace una persona inteligente. A la astucia algunos la denominan viveza criolla.

    Perón, en mi opinión, era más un pragmático que un estratega. El pragmático tiene una visión de oportunidad y de corto plazo. Por eso, en mi opinión, el peronismo era Perón. Ahora es, como dice Asis, una franquicia a la que cada facción le da el contenido que quiere. O como decía el genial Borges, “el peronista es peronista, para sacar ventaja”.

    Más que el libelo "La comunidad Organizada", el escrito emblemático que describe al Perón que mencioné es el "Manual de Conducción política", que para mi, no es más que un compendio de maniobras de manipulación táctica.

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