Cierto sector de los votantes del rey Hussein, aquellos que tienen que trabajar para vivir, parecen haber descubierto que alguien tiene que pagar la jodita... ellos precisamente. Parece que fueron a sacar dinero del bolsillo y algún otro ya les había metido la mano.
Creyeron que los ricos iban a hacerse cargo, es lo que le prometieron, pero ese cuentito tampoco tiene un final feliz. Por lo menos les queda la conciencia limpia de saber que no son racistas.











