May 21, 2007

Pasajera en trance

Más del tema de los subsidios y el atraso de precios y tarifas, esta vez de Jorge Ávila.

Insisto, como en el caso del transporte aéreo, esta es otra de las consecuencias del modelo de la pobreza que elegimos como sociedad a partir del golpe de fines de 2001.

Por supuesto, como de costumbre, lo digo yo por acá y pasa un carro. Lo dice el Profesor Ávila y todo el mundo queda embobado:

Imagine el caso de un empresario ferroviario que recibe un subsidio que le compensa exactamente el monto que deja de cobrar a los usuarios en razón del congelamiento tarifario. De forma que el empresario suma iguales ingresos a los que recibiría si pudiera cobrar una tarifa como la tenía antes de la devaluación. ¿Cree que el empresario es indiferente al origen de sus ingresos y que invertirá con igual entusiasmo cuando sus ingresos provienen de la tarifa como cuando provienen del subsidio? Le aseguro que no. Cuando se depende de un subsidio, el recupero de una inversión se vuelve demasiado incierto; un subsidio fluctúa con los vaivenes de la situación fiscal y el humor del ministro de Planificación. ¿Qué loco invertiría en vías y locomotoras a recuperar en 20 años con el esquema propuesto por el gobierno de Kirchner? Ni el más osado. Luego, la solución para el derrumbe de los servicios públicos estriba en la corrección de las tarifas. Tomé el cuadro que sigue del artículo de Rabanal. Informa sobre los precios en dólares de un boleto de tren para recorridos similares en varios países.



Este es el artículo de Rubén Rabanal en Ámbito que menciona Ávila en su post, por si alguien tiene ganas de leerlo.

3 comments:

  1. ¡0,22 dólares la tarifa de los trenes sin subsidios! Es algo totalmente ilógico si queremos pretender un servicio de trenes del Primer Mundo.

    Y últimamente tengo la suposición de que si queremos viajar en cualquier medio de transporte como PERSONAS y no como vacas, debemos aceptar un incremento de los boletos vía disminución de los subsidios otorgados por el Estado a las empresas prestatarias de dichos servicios de transporte.

    Pero esto tiene una contra: semejante aumento en los boletos puede originar un estallido social como el "Caracazo" de 1989, originado por el alza del precio de los autobuses y la gasolina venezolanas. Yo creo que dados los bajos salarios reales en Argentina, la solución es ir eliminando los subsidios mencionados paulatinamente al mismo tiempo que suban los salarios reales como deben subir realmente (no vía decretos o leyes).o.

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  2. hablas de envidia

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  3. Guillermo, no sé por qué me parece que te afanaron el nombre de usuario.

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