Copio, traducido como más o menos me parece:
"Tan recientemente como en los 80s, Israel también sufrió con la hiperinflación: ir al supermercado implicaba gastar miles de shekels casi sin valor. La inflación aumentó del 13% en 1971 al 111% en 1979. En parte fue debido al aumento de los precios del petróleo de esa época, pero la inflación israelí siguió elevándose más allá de las de otros países, yéndose a 133% en 1980 y a 445% en 1984, y parecía que estaba encaminada a llegar a los cuatro dígitos en un año o dos.
La gente acaparaba cospeles telefónicos, ya que su valor no cambiaba y su precio se elevaba fuertemente, y se apuraba a comprar artículos de primera necesidad anticipándose a los aumentos esperados de precios. Un chiste de aquellos tiempos decía que era mejor viajar de Tel Aviv a Jerusalén en taxi antes que en colectivo, porque el taxi se pagaba al final del viaje cuando el shekel ya había perdido más valor.
Una de las principales razones de la hiperinflación era, irónicamente, una de las medidas que el gobierno había tomado durante años para adaptarse a la inflación: la indexación. La mayor parte de la economía -salarios, precios, alquileres- estaba atada al Índice de Precios al Consumidor, una medida de la inflación. La indexación parecía proteger al público de los efectos de la inflación, ya que sus ingresos aumentaban de la misma manera que sus gastos. Pero la indexación terminó alimentando una espiral inflacionaria."
La economía israelí estaba tan jodida como la nuestra a fines de los 70s y principios y mediados de los 80s. La consideraron una "década perdida". Pero aprendieron. Sacaron la cabeza del culo y miraron qué era lo que habían hecho mal. Y cambiaron. Y son Israel. Tuvieron guerras. Gastan una catralada de dinero en defensa. No tienen petróleo. No tienen la pampa. Viven casi en un desierto. Y son unas de las pocas economías que hicieron el salto al primer mundo en PBI.
Por supuesto, antes que arremangarse y matarse laburando, es más fácil echarle la culpa a otros y seguir masturbándose con revistas viejas en un rincón.













