Si, si señores,
Soy obamista,
Soy obamista,
De corazón.
Porque este año
Desde Chicago,
Desde Chicago,
¡Saldrá el nuevo campeón!
Anoche al final me fui a dormir y recién me enteré esta mañana por el diario local. No se dan una idea de la euforia de la prensa por esta zona. Se refieren al hecho en términos casi religiosos.
“Obama, el redentor” es el título de una de las columnas de análisis.
Uno de los periodistas en la radio comentaba de su emoción hasta las lágrimas con el discurso de Obama una vez que se conoció el resultado y no se cansaba de repetir el famoso "Yes, we can”. Honestamente espero que no le caiga justo ahora una demanda judicial de los creadores de Bob the Builder por plagio.
Hay muchísima gente que se siente reivindicada por el resultado. Es muy llamativo. Se trata de gente que
en su vida votaría a un candidato como Obama ni en Québec ni en Canadá, pero les encanta que uno gane en una elección en EEUU. En el fondo no es otra cosa que una admisión tácita de que la única esperanza del progresismo a nivel mundial pasa por EEUU.
Vuelvo a pedir disculpas por lo que voy a decir. Creo que en gran medida el triunfo demócrata se debe al deseo de cambio de mucha gente en EEUU después de 8 años de gobierno republicano. Pero el triunfo de Obama está
directamente relacionado a su raza. En EEUU mucha gente votó a un candidato por su color. Puede tratarse de un racismo más simpático o progresista, pero racismo al fin.
Como dice Rosenwasser, el gran error de McCain fue no haber nacido negro. Tal vez durante la campaña debería haber pedido disculpas por ser blanco.
Por el bien de todos, espero estar equivocado de cabo a rabo en mis expectativas.
Insisto, es sinceramente surrealista ver el entusiasmo de tantos anti norteamericanos furibundos por un presidente de ese país. Deberíamos incluir en la columna de la derecha un contador de días para ver cuánto tiempo pasa hasta que le empiecen a llover insultos por parte de la misma gente que ahora se deshace en elogios.